Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de padecer problemas dentales y enfermedades de las encías. Un inadecuado control de la hiperglucemia puede conllevar al riesgo elevado de contraer infecciones y afectar la capacidad de curación. Es hora de analizar la relación entre diabetes y salud bucodental.

Si padeces de diabetes debes prestar especial atención a tu salud bucal y al cuidado de tus dientes, así como a controlar tus niveles de glucosa en sangre. Visita a tu dentista regularmente para obtener consejos sobre cómo mantener tus dientes y encías saludables.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad crónica pero controlable en la que los niveles de glucosa (azúcar) de la sangre están muy altos. Los primeros signos y síntomas de la diabetes pueden manifestarse en la boca, por lo que estar pendiente de tu salud oral también puede conducir a un diagnóstico y tratamiento más tempranos.

La diabetes afecta la capacidad del cuerpo para procesar la glucosa en sangre debido a la disminución en la secreción de la hormona insulina o la deficiencia de su acción metabólica. Sin un tratamiento continuo y cuidadoso, la diabetes puede conducir a una acumulación de azúcares en la sangre que aumenta el riesgo de padecer complicaciones.

Se pueden desarrollar tres tipos principales de diabetes: tipo 1, tipo 2 y diabetes gestacional.

  • Diabetes tipo I. Se conoce también como diabetes juvenil y es causada cuando el páncreas produce muy bajos niveles de insulina, o simplemente no la produce. Las personas con este tipo de diabetes se consideran insulinodependientes por lo que deben inyectarse insulina al menos una vez al día.
  • Diabetes tipo 2. Es un trastorno en el que se ve afectada la forma en que el cuerpo asimila la insulina y, aunque el páncreas todavía la produce, las células no responden a ella. Suele tratarse con la implementación de una dieta equilibrada, adaptación de los hábitos de estilo de vida y, en algunos casos, con la ayuda de medicamentos.
  • Diabetes gestacional. Suele aparecer en algunas mujeres durante el quinto mes de embarazo y desaparece tras dar a luz. Se produce cuando las hormonas de la placenta que contribuyen al desarrollo del feto bloquean la acción de la insulina y aumentan los niveles de azúcar en sangre. Se controla a menudo con una alimentación adecuada y saludable y ejercicio regular, pero es posible que la madre también necesite insulina.

¿Cómo afecta la diabetes a la salud bucodental?

La diabetes y la salud bucodental representan un binomio que puede acabar en complicaciones si no se toman las medidas necesarias. La diabetes reduce la resistencia del cuerpo a las infecciones y ralentiza el proceso de curación. Si no se controla puede provocar el deterioro de los leucocitos (glóbulos blancos), la defensa principal del cuerpo contra las infecciones. Por esta razón, las infecciones orales pueden agravarse con mayor frecuencia en personas con diabetes no controlada.

La diabetes también puede disminuir el flujo salival y aumentar los niveles de glucosa salival, lo que constituye el escenario perfecto para infecciones fúngicas como la candidiasis.

Principales afecciones

Es preciso estrechar lazos entre diabetes y salud bucodental. El control especializado en ambos casos debe ser regular y permanente para evitar consecuencias indeseables. Los problemas bucodentales más comunes de pacientes con diabetes son:

  • Enfermedad periodontal (de las encías).
  • Abscesos de encías.
  • Caries.
  • Infecciones fúngicas.
  • Liquen plano.
  • Úlceras en la boca.
  • Alteraciones del gusto.
  • Boca seca y ardiente (niveles bajos de saliva).

Analizaremos las enfermedades más comunes de este listado y veremos, a través de ellas, cómo se establece una relación entre la diabetes y la salud bucodental.

Diabetes y enfermedad periodontal

La enfermedad periodontal es una patología infecciosa causada por bacterias que se encuentran en la boca. A medida que esta enfermedad progresa, se ve afectada la integridad de los tejidos que soportan y que dan sustento a las piezas dentales. En etapas avanzadas, la enfermedad periodontal puede causar dolor y sangrado de las encías, dolor al masticar e incluso pérdida de los dientes.

La periodontitis es más común y requiere mayor atención en personas con niveles descontrolados de glucosa en sangre. El motivo es que, de manera general, tienen menor resistencia a la infección, así como menor capacidad de curación.

Diabetes y caries

Con el aumento de los niveles de glucosa en sangre, las personas con diabetes pueden tener una mayor concentración de azúcar en la saliva, así como también la boca muy seca. Estas condiciones generan un medio ideal de proliferación de bacterias, donde, si la higiene bucodental diaria es deficiente, es muy fácil que la placa bacteriana se acumule y se adhiera a las superficies de los dientes, lo que puede resultar en la aparición de caries dental.

La placa dental se puede eliminar con éxito realizando un correcto cepillado de los dientes después de cada comida y utilizando accesorios complementarios como los cepillos interdentales, la seda dental y los enjuagues bucales.

Diabetes e infecciones fúngicas orales

La candidiasis oral es una infección micótica causada por un crecimiento excesivo del hongo Candida albicans. La “saliva azucarada”, la poca resistencia a las infecciones y la sequedad bucal pueden contribuir a que se desarrolle con mayor facilidad una candidiasis oral.

Esta patología se manifiesta, por lo general, como placas blancas en el interior de las mejillas o en la lengua, pudiendo llegar a afectar la parte superior de la boca y alcanzar las encías, las amígdalas o la parte posterior de la garganta

Para tratar con éxito la candidiasis oral se precisa de una buena higiene bucal y niveles óptimos de glucosa en sangre. El odontólogo puede recetar medicamentos antimicóticos para tratar esta afección.

Diabetes y salud bucodental están estrechamente ligadas y es preciso atender a ambas para poder mantener una boca sana y una vida saludable.