Afecciones bucodentales

Erosión dental

La erosión dental se refiere al proceso de desgaste del esmalte dental, es decir el tejido duro que recubre el diente.

El esmalte dental, entre otras funciones, cubre y protege la dentina. De forma natural se ve afectado por procesos continuos de desmineralización y remineralización, a causa del pH salival y la influencia de determinados factores y agentes externos.

Cuando el período de desmineralización supera al de remineralización, ocurre el deterioro progresivo de la superficie exterior de los dientes aumentando el riesgo de exponer la dentina a toda una serie de problemas dentales, como la caries o la sensibilidad.

¿Qué es la erosión dental?

Este término se refiere a la pérdida progresiva e irreversible del esmalte dental, es decir, la capa más externa del diente, compuesta por sales minerales de calcio, que tiene la función de cubrir y proteger la dentina, el tejido más blando y sensible que se encuentra debajo.

Cuando la dentina está expuesta y experimenta el contacto con agentes externos, se vuelve más propensa a las caries y a otros problemas dentales, como la hipersensibilidad a los cambios térmicos, los alimentos ácidos y las bebidas azucaradas.

La erosión dental —también llamada erosión ácida— es, por tanto, un fenómeno nada repentino que también puede afectar a los dientes de los niños y que consiste en una lenta pérdida de tejido dental duro.

La consecuencia es que los dientes se vuelven menos resistentes a las sustancias y agentes externos y, por tanto, más susceptibles de ser atacados por los microorganismos que constituyen el biofilm dental, la caries e incluso a las fuerzas de la masticación que pueden acabar rompiendo la pieza dental.

Cada vez que se come o se bebe algo con un alto contenido de ácido, como por ejemplo bebidas gaseosas, bebidas alcohólicas; y sobre todo cuando se hace de forma regular el esmalte dental pierde una parte del mineral que le conforma.

La saliva ayuda a restablecer estos minerales y neutraliza parcialmente la acidez, pero, a largo plazo y en ausencia de una limpieza adecuada de la cavidad bucal, la boca ya no puede defenderse de los ataques repetidos de las sustancias ácidas.

Así, ocurre que la superficie exterior de los dientes comienza a deteriorarse lentamente, con el riesgo de exponer la dentina si no se adoptan las medidas adecuadas a tiempo.

Causas

No son solo los ácidos los que causan la erosión de los dientes. La afección de la que hablamos en este artículo, de hecho, puede ser el resultado de varios factores que normalmente no tienen nada que ver con la caries ni con el daño al esmalte causado por la acción microbiana del biofilm.

Antes de enumerar las posibles causas que provocan la erosión del esmalte dental, es bueno distinguir entre las razones relacionadas con el comportamiento y los hábitos de cada persona y las relacionadas con las condiciones de salud de los pacientes, incluidos los trastornos alimentarios como el reflujo o la bulimia.

Entre las razones relacionadas con el comportamiento los más frecuentes son:

  • Tabaquismo y alcoholismo.
  • El consumo frecuente de alimentos y bebidas ácidas, como zumos de frutas, cítricos, bebidas carbonatadas y azucaradas.
  • Utilizar un cepillo de dientes con cerdas demasiado duras o desgastadas.
  • La elección de pastas dentales blanqueadoras excesivamente abrasivas.
  • Cepillarse los dientes con demasiada fuerza e intensidad o de forma incorrecta.

Por otro lado, entre los factores derivados del estado de salud de una persona se encuentran ciertas enfermedades, entre ellas:

  • El reflujo gastroesofágico y la hernia de hiato, en los que los ácidos que ascienden del estómago entran en contacto con los dientes.
  • Maloclusión dental y problemas de masticación.
  • La bulimia, en la que el paciente, forzando el vómito para perder peso, puede dañar el esmalte.
  • El bruxismo, es decir, el rechinar de dientes que hace que el esmalte sea más sensible a la acción de los ácidos.
  • La reducción del flujo de saliva, que se produce como efecto secundario de algunos medicamentos.
  • El proceso natural de envejecimiento, por el que las encías comienzan a retroceder, dejando al descubierto la zona de las raíces, donde no hay protección del esmalte.

Síntomas de la erosión ácida

Debido a su progreso lento y sigiloso, no es fácil detectar los síntomas de la erosión dental en su primera fase de avance. De hecho, los síntomas más evidentes se producen cuando, por desgracia, la erosión del esmalte ya está en una fase avanzada.

Sin embargo, hay ciertas características que actúan como señales de alarma y pueden sugerir la presencia de algún trastorno, como la erosión dental.

Algunos de los signos más leves que podrían permitirle detener la erosión del esmalte a tiempo son el oscurecimiento de los dientes cerca de la línea de la encía, el aumento de la sensibilidad al calor y al frío, la tendencia a la rotura y/o al astillamiento, y la menor resistencia al biofilm y a la caries.

Inicialmente la erosión dental se manifiesta como cavidades puntiformes que aparecen en la superficie del esmalte dental.

Más adelante, la dentina que se encuentra debajo del esmalte afectado comenzará a hacerse visible y, como resultado, los dientes pueden volverse más sensibles al calor, al frío y a los alimentos y bebidas azucaradas.

En cambio, en la fase más avanzada de la erosión dental, los síntomas son mucho más notables y las lesiones más visibles.

Tratamiento

Hemos visto que las causas de la erosión dental son principalmente los agentes ácidos.

Para los relacionados con el estado de salud de la persona, es necesario consultar primero a un gastroenterólogo y a un psiquiatra (en el caso de la bulimia), así como a un dentista.

En cuanto a los relacionados con el comportamiento, será necesario cambiar hábitos alimenticios, evitando las bebidas gaseosas y los alimentos ácidos o al menos tomar algunas precauciones:

  • Beber bebidas gaseosas con una pajita, que debe colocarse en el paladar y no en los dientes, para evitar, al menos, el contacto directo.
  • Evitar cepillarse los dientes inmediatamente después de tomar estas bebidas, ya que el esmalte dental es más vulnerable y frotarlo con un cepillo de dientes podría eliminarlo o desgastarlo más fácilmente.
  • Utilizar enjuagues bucales con flúor.
  • Aumentar el consumo de alimentos a base de calcio en la medida en que sea posible.

El dentista realizará entonces una exploración para evaluar los factores etiológicos y establecer un tratamiento para la erosión dental.

Prevención de la erosión del esmalte dental

El riesgo de erosión del esmalte dental y de exposición de la dentina puede prevenirse tomando las siguientes :

  • Reducir el consumo de alimentos y bebidas ácidas, como las bebidas carbonatadas y los zumos de cítricos. Si es necesario, consumirlos solo durante las comidas para limitar sus efectos sobre el esmalte.
  • Enjuagar la boca con agua después de consumir bebidas o alimentos ácidos.
  • Tomar las bebidas gaseosas y los zumos de frutas con una pajita para limitar el contacto de los dientes con las sustancias ácidas. En cualquier caso, hay que evitar mantener las bebidas en la boca durante mucho tiempo.
  • Masticar chicle de xilitol sin azúcar para neutralizar los ácidos de los alimentos y las comidas.
  • Tomar más agua a lo largo del día si se tiene la boca seca o problemas de mala salivación.
  • Combatir la sequedad bucal con un producto recomendado por su dentista o consultar con el médico la posibilidad de sustituir la medicación causante de la afección.
  • Utilizar un cepillo de cerdas suaves y evitar cepillar los dientes con demasiada fuerza.
  • Utilizar una pasta de dientes fluorada para proteger los dientes de la caries.
  • Si los dientes han estado expuestos a los ácidos de la comida o la bebida y son propensos a la erosión, es necesario esperar varias horas antes de utilizar el cepillo y la pasta de dientes.

Más información y referencias

Guía de salud bucodental
Guía de ayuda

Guía de salud bucodental

Consultar

Preguntas frecuentes

Este término se refiere a la pérdida progresiva e irreversible del esmalte dental, es decir, la capa más externa del diente que tiene la función de cubrir y proteger la dentina tejido más blando y sensible que se encuentra debajo.

Los dientes se desgastan porque sufren traumatismos, por las propias condiciones de la boca, que puede tener un entorno más o menos ácido, por el consumo de alimentos o bebidas que provocan la erosión de toda la superficie dental, o por defectos relacionados con la masticación.

No, el esmalte dental no se regenera. El revestimiento exterior de los dientes puede dañarse con el tiempo debido a una alimentación y unos hábitos inadecuados.



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