Consejos para que los niños pierdan el miedo a ir al dentista

Consejos para evitar el miedo al dentista en niños

También conocido como odontofobia, el miedo a ir al dentista es una actitud que los niños aprenden de los adultos a lo largo de su infancia. De manera inexplicable, muchos niños sienten gran ansiedad cuando acuden por primera vez a la consulta del dentista, sin que estos sentimientos tengan ningún fundamento. 

Todos sabemos que una revisión periódica del estado de la salud bucodental es esencial a cualquier edad. Sobre todo, es importante en los niños, cuya dentadura está en pleno desarrollo. 

Por este motivo, es de vital importancia ayudar a superar el miedo al dentista en los niños, evitando que vivan este momento como una experiencia desagradable. ¿Cómo podemos lograrlo? 

¿Por qué los niños tienen miedo a ir al dentista?

A veces ir al dentista puede resultar un tanto incómodo. Es normal que los niños se sientan nerviosos ante la idea de tener que sentarse en el sillón del odontólogo. Pero, por lo general, los pacientes menores de edad son los que mejor se comportan a la hora de ir al dentista. 

¿Cuáles son entonces los motivos por los que los niños sienten miedo al dentista? Estos pueden ser muy variados. Entre los más comunes destacan: 

  • Miedo a lo desconocido. Cuando los pequeños visitan un nuevo lugar en el que no saben qué ocurrirá, pueden sentir cierto nerviosismo como señal de alerta y peligro. 
  • Miedo de los padres. Sin darnos cuenta, los adultos traspasamos el miedo al dentista a los niños. Por ello es importante que los mayores que tienen miedo a acudir a la consulta del odontólogo no lo muestren delante de sus hijos. 
  • Miedo al dolor. Los niños que han pasado por una situación traumática con anterioridad, relacionan la visita al dentista con el dolor. No obstante, los tratamientos infantiles suelen ser más sencillos y exentos de dolor, y no es común que los niños lo recuerden como algo malo. 

¿Por qué es importante que los niños vayan al dentista?

La consulta al dentista infantil ayuda a identificar y prevenir problemas bucodentales comunes en niños. Esta debe hacerse de manera periódica, al igual que en los adultos. Lo adecuado es hacer una revisión cada 6 o 12 meses según las necesidades de cada paciente. 

El cuidado de los dientes y encías en los niños es muy importante desde el nacimiento. Una de las funciones del odontopediatra, el dentista pediátrico, es la de hacer un seguimiento de la erupción de los dientes de leche, y del cambio progresivo hacia la dentición definitiva. 

La primera revisión dental en niños puede hacerse antes del primer año de edad, con la salida del primer diente de leche. Si quieres saber más sobre la primera revisión dental en niños, encontrarás más información a través de nuestro blog. 

Los dentistas también tienen la responsabilidad de enseñar a los niños las técnicas de cepillado dental más adecuadas, corrigiendo algunos errores comunes. Son los encargados de darle a los padres las recomendaciones y pautas que necesitan para ayudar a sus hijos a mantener una buena salud bucodental. 

¿Qué problemas se derivan del miedo de los niños a ir al dentista?

Del miedo a ir al dentista de los niños puede derivarse un verdadero problema de salud para ellos. No acudir con regularidad a las revisiones odontológicas supone un riesgo para los más pequeños de la casa. 

Solo un profesional cualificado puede detectar a tiempo problemas de salud bucodental graves en los niños como la enfermedad periodontal, caries, o malformaciones en la dentición de leche o el recambio de los dientes definitivos.  

Cuanto antes aprendan los niños a cuidar de manera adecuada sus dientes y encías, mayor será la calidad de salud dental que disfrutarán a lo largo de la etapa adolescente y adulta. 

¿Cómo hacer que los niños pierdan el miedo al dentista?

¿Qué podemos hacer los padres para que los niños superen ese miedo a ir dentista? Es tan sencillo como procurar evitar que el miedo aparezca en ellos. 

Hacer partícipes a los niños de todo lo que ocurre en la consulta del dentista, e informarles de lo que va a ocurrir durante la visita, elimina por completo o en gran parte ese nerviosismo inicial. 

Por supuesto, como adultos también debemos predicar con el ejemplo. Si los niños nos ven nerviosos, ellos también se contagiarán con nuestro miedo. 

Es responsabilidad de los padres acompañar a los niños durante todo el proceso. Ya sea en el momento de preparación previo a la visita al dentista, como brindarle apoyo y seguridad una vez que se hayan sentado en el sillón del dentista, los niños se sentirán más seguros y confiados. 

Estos son algunos consejos que puedes poner en marcha para que tus hijos pierdan el miedo a ir al dentista, e incluso nunca lleguen a desarrollarlo: 

Infórmale de los procedimientos

Sea cual sea la edad del niño, explícale qué tipo de procedimientos llevará a cabo el dentista en cada visita. Ellos agradecerán saber qué va a ocurrir. 

Esto puede aplicarse tanto para una simple revisión rutinaria, como para hacer empastes, retirada de una pieza dental o colocación de una ortodoncia. Los niños estarán más tranquilos si conocen todo el proceso, qué instrumental se usará para ello y, sobre todo, que no sentirán dolor ni molestias. 

Anímale a que pregunte sus dudas al dentista

Los padres no siempre tienen respuesta para las muchas preguntas que les surgen a los niños. Déjalo en manos de los que más saben. Anima a tus pequeños a preguntar al dentista todo lo que quieran saber. 

Una faceta de los odontopediatras es que están perfectamente cualificados para tratar con niños. Preparados para el tratamiento psicológico de los niños, son capaces de brindarles confianza y tranquilidad, entablando una relación más cercana. 

Practica técnicas de relajación

Sentarse durante unos largos minutos en el extraño sillón de la consulta del dentista no es agradable para ningún niño. Sobre todo, si son niños bastante activos que no pueden estar quietos mucho tiempo. 

Una gran ayuda es practicar técnicas de relajación antes de la consulta en casa, para después realizarlas durante la revisión e intervención. 

Mantén al niño entretenido

Esos minutos en la sala de espera antes de pasar a ver al odontólogo son interminables para algunos niños. En las consultas infantiles, las salas de espera suelen tener juguetes y libros para que los niños se entretengan. 

Si este no es el caso de tu dentista, o si tu hijo se entretiene de una manera diferente, no te olvides de llegar algún juguete para mantener su mente ocupada antes de entrar. Así los nervios se disiparán. 

Escoge un horario adecuado

La elección del horario para pasar consulta en el dentista influye en el nivel de ansiedad que padecen los adultos. ¡Imagínate en el caso de los niños! Por este motivo es mejor evitar esas horas en las que los niños están más inquietos o excesivamente cansados, para que lo lleven mucho mejor. 

Si es posible, los expertos recomiendan acudir con los niños a la consulta del dentista por la mañana. A primera hora de la mañana, o justo a la salida del colegio, son los mejores horarios para que los niños tengan más ánimo y mejor humor. 

No debemos olvidar que el cuidado de la salud bucodental comienza en los niños con la salida de los primeros dientes de leche, y que el papel del dentista es fundamental a lo largo de toda su vida. Evita que el miedo de los niños a ir al dentista se convierta en un problema para que tus hijos aprendan a cuidar sus dientes correctamente. 

BIBLIOGRAFÍA

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