¿Qué es el asma?

El asma es una enfermedad del sistema respiratorio caracterizada por una inflamación crónica de la vía aérea, cuyas manifestaciones clínicas son heterogéneas y variables en el tiempo y consisten en sibilancias, dificultad respiratoria, opresión torácica y tos.

Tipos de asma

Podemos clasificar el asma en diferentes tipos según las causas que lo producen, aunque la forma más común es el asma extrínseco o alérgico, típica en niños y adolescentes.

La crisis asmática

La clínica de una crisis asmática es igual en todos los tipos, siendo reversible y con episodios autolimitados. Los pacientes controlados y que siguen su tratamiento, pueden llevar una vida normal siempre que lleven consigo la medicación. Los fármacos para tratar el asma son los antiinflamatorios inhalados (tipo corticosteroides como la budesónida o la beclometasona) y los broncodilatadores de acción prolongada (tipo agonistas betaadrenérgicos como el salbutamol). Sin embargo, en los casos más graves, estos fármacos son insuficientes y es necesario el ingreso hospitalario.

Cómo llevar a cabo un correcto manejo odontológico en pacientes asmáticos

Uno de los aspectos más importantes que el odontólogo debe tener en cuenta es evitar que se desencadene una crisis asmática. Para ello, es necesario adoptar una serie de medidas preventivas:

  • Conocer la historia clínica del paciente: tipo de asma, factores desencadenantes, gravedad y tratamiento habitual. Por otro lado, es muy importante asegurar que el paciente lleva consigo la medicación y que la haya tomado antes de iniciar cualquier intervención odontológica.
  • Conocer y detectar los signos y síntomas que generan una crisis y evitar los factores precipitantes. La ansiedad puede ser uno de estos factores, por tanto, es muy importante el establecimiento de una relación honesta y de soporte con el paciente desde el primer momento que acude en busca de ayuda para su problema de salud bucal. El profesional debe discutir con el paciente su condición odontológica, cómo va a ser tratado y todo lo referente a los miedos que el paciente pueda tener con respecto al tratamiento.

crisis asmática

El paciente debe ser invitado a realizar preguntas y el odontólogo debe responder de manera abierta y directa. El paciente debería ser informado acerca de las medidas que el odontólogo va a tomar para prevenir la aparición del dolor y hacer más confortable la consulta. Si va a existir cierta molestia en algún momento del procedimiento, el paciente debe ser informado en qué punto va a ocurrir.

Los pacientes muy ansiosos pueden ser medicados con una pequeña dosis de ansiolítico la noche de antes y una hora antes de la cita.

Si se detectara algún signo o síntoma como tos, dificultad para respirar, sibilancias o presión en el pecho, se debería finalizar el tratamiento de inmediato y administrar el nebulizador habitual.

Finalmente, es importante tener en cuenta las interacciones medicamentosas con la práctica odontológica. Fármacos como la aspirina u otros antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) pueden desencadenar la crisis.

Por otro lado, no se deben recetar antibióticos macrólidos como la eritromicina a los pacientes tratados con teofilina debido a que pueden aumentar su toxicidad.

Para más información sobre el manejo odontológico en pacientes asmáticos, consultar:

Silvestre Donat, F.J (2002). El paciente médicamente comprometido en la clínica dental. Valencia (España). A.S.P.,s.l

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