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Guía de boca seca y aftas

La sequedad bucal y la aparición de aftas son dos problemas bucodentales que pueden aparecer juntos con frecuencia. Cuando la producción de saliva y la lubricación en la boca disminuyen, aumenta el riesgo de lesiones que provocan diferentes molestias. ¿Cuáles son las causas de aparición de boca seca y aftas? ¿Existe algún tratamiento para combatirlas? Descúbrelo a través de esta completa guía.

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1. Boca seca o xerostomía

Conocida por el término médico de xerostomía, la sequedad bucal es la sensación que tiene una persona de no disponer de suficiente saliva en la boca. Este problema viene dado por la alteración del funcionamiento de las glándulas salivales, encargadas de segregar saliva para un correcto mantenimiento de la cavidad bucal.

La boca seca provoca una gran incomodidad en los pacientes que la sufren, dificultando los procesos de masticación y deglución durante la alimentación. También afecta a la salud general de la boca, pues altera el equilibrio ecológico de las distintas especies de microorganismos que conforman la flora bucal.

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2. Síntomas de boca seca

Son muchos los síntomas que ayudan a detectar un problema de boca seca. Estos pueden variar en cada paciente, pero por lo general conllevan una gran dificultad para masticar, tragar y también para hablar.

Es común que las personas con una menor producción de saliva tengan alterada la sensación de sed, lengua áspera, garganta seca, boca pastosa, labios agrietados, y una sensación muy común denominada “síndrome de la boca ardiente”. También mal aliento y una mayor probabilidad de sufrir infecciones bucales y caries.

3. ¿Por qué se produce la xerostomía?

La xerostomía es un problema bucodental que afecta sobre todo a personas mayores o aparece como efecto secundario del tratamiento con ciertos medicamentos. Algunas de las enfermedades y tratamientos que se asocian con la sequedad bucal son la diabetes, el estrés emocional, los cambios hormonales y la aplicación de radio o quimioterapia.

Sin embargo, cada vez más jóvenes sufren de xerostomía debido a unos hábitos poco saludables. La ingesta frecuente de alcohol, el tabaquismo, una alimentación desequilibrada y la falta de hidratación diaria son solo algunas de las causas de boca seca en personas de todas las edades.

4. Diagnóstico de la xerostomía

Ante la aparición de síntomas característicos de boca seca, la persona encargada de hacer un correcto diagnóstico será el médico u odontólogo especialista. Para ello, se realizan diferentes pruebas, comenzando por una investigación de sus hábitos diarios, antecedentes y un reconocimiento físico del paciente.

Con el fin de detectar una causa psicológica o física por la cual el funcionamiento de las glándulas salivales no está siendo el correcto, se realiza siempre un examen de la cavidad bucal para comprobar si existen signos clínicos, una medición de flujo salival o sialometría, y otras técnicas de diagnóstico adaptadas a cada paciente.

5. Tratamientos para la sequedad bucal

Una vez determinado el origen de la sequedad bucal, el médico o el dentista será el encargado de valorar las medidas o tratamientos médicos más adecuados para cada paciente. En la mayoría de los casos es posible revertir el problema de funcionamiento de las glándulas salivales actuando sobre la raíz del problema.

Existen chicles, pastillas, pastas de dientes, colutorios o sprays bucales que ayudan a mantener la boca hidratada y potencian la recuperación de la actividad habitual de las glándulas salivales. Además, es importante hidratarse tomando suficiente agua, adquirir buenos hábitos de alimentación, así como extremar la higiene bucodental y realizar las visitas anuales al dentista para poder detectar posibles problemas derivados de una boca seca como son las aftas bucales.

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6. Aftas

Las aftas en la boca son una de las lesiones/úlceras bucales más comunes. Estas pueden aparecer debido a una lesión física o por una erupción a partir de una infección. Son muy dolorosas, y a veces tardan en curarse. Pero no revierten ninguna gravedad siempre que se haga un seguimiento adecuado de su evolución.

Por lo general, suelen curarse por sí mismas al cabo de 2 o 5 días sin dejar ninguna marca en la mucosa bucal. Conocer cuáles son las causas de su aparición y cómo actuar en cada caso, ayuda a sobrellevar mejor las molestias de las aftas bucales.

7. ¿Qué son las aftas?

Las aftas son úlceras o llagas abiertas que aparecen sobre la mucosa oral y llegan a ser muy dolorosas. Pueden ser de color blanco o un tono amarillento. Generalmente están rodeadas por un halo rojo muy característico con forma redondeada.

Se pueden encontrar en el interior del labio, en la cara interna de las mejillas, la lengua, las encías o el paladar.

8. Tipos de aftas bucales

Las aftas bucales se clasifican en 3 tipos principales:

  • Aftas menores: heridas de pequeño tamaño, no mayores a 1 cm y poco numerosas. Tiene forma ovalada con el borde rojo brillante. Su curación es rápida y no deja cicatriz.
  • Aftas mayores: menos frecuentes, de mayor tamaño y profundidad. Su forma es más redondeada, y tiene los bordes bien definidos en color blanco o amarillo. Pueden tardar varias semanas en curarse y a veces dejan cicatriz.
  • Aftas herpetiformes: a pesar de su nombre, no se producen por la infección del virus del herpes. Son frecuentes en personas de edad avanzada, y aparecen a modo de ramillete con pequeñas heridas de 1 a 2 mm de grosor, que se unen y forman una gran úlcera.

9. ¿Por qué se producen las aftas?

La aparición de estas pequeñas heridas bucales se debe a varios motivos. Por un lado, destacan las aftas mecánicas por traumatismos como mordeduras, el roce de las prótesis dentales, de los aparatos de ortodoncia, o una herida causada por cualquier objeto externo.

Sin embargo, hay otros tipos de aftas cuyo origen puede ser menos evidente, como pueden ser las ocasionadas por alguna enfermedad sistémica, infecciones víricas, cambios hormonales, efectos secundarios de medicamentos, deficiencias vitamínicas o por factores hereditarios.

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10. Síntomas de aftas bucales

Las aftas son muy fáciles de diferenciar debido a su forma redondeada tan característica. Suelen ser de pequeño tamaño y presentan síntomas comunes en la mayoría de los casos.

Entre los síntomas más frecuentes de las aftas en la boca, destacan el dolor y la molestia al roce, acompañado de fiebre y malestar general en los casos más extremos, y dependiendo del tipo de llaga.

11. ¿Cómo se diagnostican las aftas?

En ocasiones, las aftas bucales pueden ser un síntoma secundario producido por una enfermedad sistémica del organismo. Son comunes en niños y adolescentes, debido a los cambios hormonales y como efecto del crecimiento en la etapa de desarrollo, cursando con fiebre en la mayoría de los casos.

No obstante, hacer un diagnóstico de estas heridas es muy sencillo. Para ello es posible acudir al médico o al odontólogo, quién analizará la forma y la apariencia de las llagas bucales para determinar el tipo de tratamiento más adecuado.

12. Tratamientos para las aftas bucales

Además del tratamiento sistémico encaminado a controlar el motivo principal de la aparición de las aftas, existen algunas recomendaciones para los pacientes que pueden seguir en su domicilio para acelerar el proceso de curación de las heridas.

Entre ellos está la toma de antibióticos para prevenir y tratar posibles infecciones, tratamiento tópico local con geles o cremas para las aftas, y enjuagues con agentes antiinflamatorios, siempre libres de alcohol.

BIBLIOGRAFÍA

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